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Artículo histórico y educativo · Siglos XVIII–XX

El patrón oro: qué fue y por qué se abandonó

Nota: Este artículo menciona, con fines exclusivamente históricos y descriptivos, a: Banco de Inglaterra y Reserva Federal de los Estados Unidos. Epixon no tiene afiliación, vínculo comercial ni representación oficial con ninguna marca. Contenido con fines históricos, explicativos y educativos.

Origen del tema

Un patrón oro es un sistema monetario en el que la unidad de cuenta equivale a una cantidad fija de oro y en el que las autoridades se comprometen a convertir su moneda en ese metal a un precio establecido. Gran Bretaña se acercó de hecho a ese sistema en 1717, cuando Isaac Newton, entonces director de la Casa de la Moneda, fijó una relación entre el oro y la plata que sobrevaloraba el oro y lo convirtió en el metal dominante en la circulación. La convertibilidad formal en oro se estableció por ley en 1816 y se restableció en 1821, tras el período de suspensión de las guerras napoleónicas.

El llamado patrón oro clásico, con un núcleo de países que fijaban sus monedas al metal, se extendió entre 1870 y 1914. Alemania lo adoptó tras su unificación, y Estados Unidos reanudó la convertibilidad en 1879. En ese sistema, los bancos centrales, como el Banco de Inglaterra, ajustaban sus tasas de interés para proteger sus reservas de oro.

Contexto histórico

El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 suspendió la convertibilidad en casi todos los países beligerantes, porque los gobiernos necesitaban financiar el conflicto imprimiendo dinero. Gran Bretaña volvió al oro en 1925 y lo abandonó en septiembre de 1931, en plena Gran Depresión. Los historiadores económicos, entre ellos Barry Eichengreen, han mostrado que los países que abandonaron el oro antes tendieron a recuperarse antes, porque recuperaban margen para aumentar la cantidad de dinero en circulación.

En 1944, la conferencia de Bretton Woods creó un sistema de tipos de cambio fijos en el que el dólar era convertible en oro a 35 dólares la onza, y el resto de las monedas se fijaba al dólar. Ese esquema se fue tensando durante los años sesenta, con un creciente déficit exterior estadounidense y demandas de conversión. El 15 de agosto de 1971, el presidente Richard Nixon suspendió la convertibilidad del dólar en oro. Hacia 1973, las principales monedas ya flotaban.

¿Por qué se abandonó? Las explicaciones que ofrecen los historiadores se agrupan en torno a tres ideas. Primera, la rigidez: si la cantidad de dinero depende de las reservas de oro, un país en crisis no puede ampliarla. Segunda, la tendencia deflacionaria: cuando la economía crece más rápido que la producción de oro, los precios tienden a bajar. Tercera, la fragilidad política: mantener la paridad exigía subordinar el empleo y el gasto público a la defensa de las reservas, algo cada vez menos aceptable en democracias de masas. Existen posturas críticas y defensoras del patrón oro dentro de la economía actual; este artículo no toma partido.

Sabías que

Newton no buscaba instaurar el patrón oro: su ajuste de 1717 fue un intento de corregir la relación entre el oro y la plata. El sobrevalor que dio al oro hizo que la plata saliera de la circulación y el oro pasara a ser la referencia, un efecto que los historiadores consideran involuntario.

Fuentes consultadas

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